jueves, 24 de enero de 2013

Las millones de esquirlas de la cajita de cristal (2010)

De mi voz: este texto fue publicado en uno de mis perfiles de Facebook como una nota, el 17 de junio de 2010. Es muy impresionante cómo, a veces, desestimamos nuestras propias lucideces.

Las millones de esquirlas de la cajita de cristal

Acepto la derrota, no es la primera piedra en el zapato. Pero si pudiera elegir, me encantaría irme a llorar un rato a la playa y que la sal se vaya con la sal a vivir otra historia.Entiendo que las cosas tienen su naturaleza, que poco obtengo en el intento de forzar los trayectos naturales, que debo aceptar la congoja de no entender nada y que tengo que soltar inmediatamente la prepotencia de suponer que tengo el control.Pero duele aceptar que el dolor duele. Cuesta entregarse al sinsabor de no saber por qué.Todo se vuelve extraño y resulta urgente apelar a la búsqueda de lo más propio, lo más íntimo para lamerse la herida o hacerse alguna que otra pregunta.Y la soledad…qué cosa tan extraña de la que me he propuesto huir sistemáticamente. La impaciencia insoportable de oírse respirar, una y otra vez, qué gran problema.El aire se inunda con las voces que ya no se oyen, que ayer eran familia y certeza y que hoy son la deforme insistencia del caos a ordenar.Las luces se atenúan y se van retirando las huellas.La verdad. Las verdades imprescindibles. No hay. No las hay. Ninguna ha venido a dictar veredictos. Y no han venido porque quisieron abandonarme, porque saben que no las merezco por no haber oído cuando pude, por no haber querido saber cuando debí obligarme a hacerlo, por haber empujado y resistido y declarado e insistido. Por eso no han venido.Y las certezas, ellas mismas me han comentado que no son más que ficciones. Casi siempre se han reído de mí y cuando no, me han amordazado.La mujer que soy continúa esperando que me digne a reconocerla. Que la encuentre en una pizca de fracción de guiño, al menos eso me pide¿ Dónde está la traición, entonces?El enorme error de haber creído que el otro era otro, no hace más que confirmar el imperdonable error de haber supuesto que la que creía ser, era yo.Y las ternuras de hiel camuflada, y los ojos vacíos, y el lobo vestido de ovejita fiel, y las dulces y magníficas promesas descerebradas y el bien que no me quisieron y el mal que vino tibio a morderme los pies, y un poco de ambos en un cocktail repugnante y el enemigo en la cama, también durmiedo de mi lado.Y las preguntas. La pregunta es muy esquiva pero las preguntas…esas andan apiladas como un pogo de gordas en cámara lenta. No alcanzan a articularse pero me bailan encima sobre un suelo de pasto hecho con respuestas pisoteadas.Y el pánico. Ese verdadero hijo de puta. De él no tengo más que decir.

Ro

2 comentarios:

  1. lo mejor que has escrito... hasta hoy...
    Troilo escribiò una vez "la vida es asì... asì... asì... es decir, què sè yo si es asì?"
    esperar o no esperar... avanzar o no avanzar... nadie enseña a vivir.
    personalmente, en la ùltima vuelta de mi vida, estoy contento de haberte conocido.

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  2. El Pánico. Ese enemigo que te ata de pies y manos, y te hace desconfiar hasta de vos mismo...

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